Sucesión en profesiones reguladas: Rodrigo Gonçalves Pimentel comenta los límites cuando el heredero no cuenta con la misma habilitación

Rodrigo Gonçalves Pimentel
Diego Velázquez
8 Min de lectura

Una realidad como esta se vuelve aún más evidente cuando el patrimonio está concentrado en negocios vinculados a profesiones reguladas, en las que el ejercicio de la actividad depende del cumplimiento de requisitos legales específicos de habilitación profesional ante los organismos competentes. La sucesión patrimonial en las empresas familiares ha dejado de implicar únicamente la transferencia de la propiedad de los bienes y ha pasado a exigir una atención específica a las características propias de cada actividad económica desarrollada por la familia.

Rodrigo Gonçalves Pimentel, abogado, comenta que las organizaciones vinculadas a áreas como la medicina, la abogacía, la ingeniería, la arquitectura y la contabilidad conviven con limitaciones relevantes impuestas simultáneamente por la legislación civil general y por los respectivos colegios o consejos profesionales, lo que exige una planificación sucesoria considerablemente más rigurosa que la aplicable a negocios que no están sujetos a estas restricciones específicas del sector.

A diferencia de las empresas cuya actividad cotidiana puede ser administrada libremente por cualquier socio debidamente investido en la gestión, los negocios vinculados a profesiones reguladas deben considerar no solo la sucesión de la propiedad societaria, sino también la forma exacta en que la actividad técnica continuará desarrollándose dentro de los parámetros legales aplicables a cada profesión regulada y supervisada por los organismos correspondientes.

La transferencia de la propiedad no garantiza la continuidad de la actividad profesional

Una de las dudas más frecuentes entre las familias empresarias brasileñas está relacionada con la posibilidad de que los herederos asuman automáticamente los negocios construidos originalmente por el fundador de la empresa. Sin embargo, la continuidad de la actividad operativa específica depende directamente del cumplimiento de las exigencias legales previstas en la normativa profesional aplicable a cada caso concreto.

Existe una distinción técnica muy importante entre el derecho a heredar participaciones societarias y la autorización legal para ejercer personalmente una determinada actividad profesional, explica Rodrigo Gonçalves Pimentel, ya que la sucesión patrimonial transfiere derechos económicos y participaciones societarias relevantes, pero no sustituye los requisitos técnicos, las inscripciones profesionales ni las habilitaciones específicas exigidas por los organismos competentes de la correspondiente categoría profesional.

Los riesgos cuando el fundador concentra la propiedad y la habilitación técnica

Una diferencia como esta suele generar errores relevantes cuando el fundador reúne simultáneamente la condición de propietario del negocio y de profesional técnicamente habilitado, una circunstancia bastante común en consultorios médicos, despachos de abogados y otras estructuras en las que la empresa desarrolla sus actividades teniendo como principal referencia la actuación técnica personal de un único profesional fundador.

Rodrigo Gonçalves Pimentel
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Rodrigo Gonçalves Pimentel destaca que la ausencia prolongada de un profesional legalmente habilitado tras la salida del fundador puede impedir la continuidad de determinados servicios prestados, restringir contratos comerciales relevantes o comprometer el funcionamiento regular de la empresa ante clientes, proveedores y los organismos fiscalizadores de la correspondiente profesión regulada por el Estado.

La estructura societaria debe considerar las limitaciones de la legislación específica

Cada profesión regulada posee normas técnicas propias y muy específicas en relación con la composición societaria, la responsabilidad técnica y las condiciones legales para el ejercicio de la actividad empresarial. Esto significa que las soluciones sucesorias aplicadas con éxito en otros sectores económicos no siempre pueden reproducirse automáticamente en sociedades sujetas a la fiscalización profesional específica de cada categoría.

La simple distribución formal de participaciones entre los herederos puede no resolver cuestiones relevantes relacionadas con la administración técnica de la empresa o con la representación ante los consejos profesionales competentes, señala Rodrigo Gonçalves Pimentel. Por ello, se requieren modelos de gobernanza capaces de separar la propiedad, la gestión administrativa y la responsabilidad técnica dentro de los límites establecidos por la legislación profesional aplicable a cada caso concreto.

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La separación entre el patrimonio y el ejercicio profesional amplía las alternativas de sucesión

La evolución gradual de la gobernanza en las empresas familiares reguladas demuestra que la propiedad y la actuación técnica no necesitan permanecer necesariamente concentradas en la misma persona a lo largo del tiempo, ya que es perfectamente posible estructurar modelos en los que los herederos conserven íntegramente sus derechos patrimoniales mientras profesionales debidamente habilitados asumen formalmente la responsabilidad técnica exigida por la legislación vigente del sector.

Rodrigo Gonçalves Pimentel observa que la definición coordinada y cuidadosa de administradores, responsables técnicos y titulares de participaciones societarias representa uno de los factores más relevantes para evitar decisiones incompatibles con las normas que regulan cada profesión específica, considerando simultáneamente los intereses patrimoniales de la familia y las exigencias legales del correspondiente sector regulado.

La planificación sucesoria debe anticipar distintos escenarios familiares posibles

No siempre los descendientes directos de una familia empresaria muestran interés en seguir la misma profesión regulada del fundador original. Del mismo modo, puede ocurrir perfectamente que solo una parte de los herederos posea la habilitación técnica compatible con la actividad principal desarrollada por la empresa a lo largo de décadas de funcionamiento continuo.

La anticipación técnica y cuidadosa de estos diversos escenarios familiares permite evaluar alternativas concretas de organización societaria compatibles con la realidad específica de cada familia, evitando decisiones apresuradas adoptadas únicamente cuando la sucesión ya se ha vuelto inevitable y urgente para todos los involucrados en el negocio familiar.

La planificación anticipada fortalece la continuidad de las empresas reguladas

La sucesión en profesiones reguladas exige una planificación técnica que vaya más allá de la simple división patrimonial, considerando simultáneamente la legislación profesional aplicable, la estructura societaria ya existente, los intereses legítimos de los herederos involucrados y la continuidad operativa efectiva de la empresa a lo largo de todo el delicado proceso de transición generacional.

La preparación anticipada y cuidadosa permite identificar limitaciones jurídicas relevantes antes de que se conviertan en obstáculos concretos para la sucesión, concluye Rodrigo Gonçalves Pimentel, reduciendo significativamente el riesgo real de paralización de las actividades de la empresa precisamente en los momentos más sensibles de transición entre una generación y la siguiente dentro de la familia.

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