La AEMET activa avisos por temperaturas extremas, aumenta el riesgo de incendios y advierte de noches tropicales en buena parte del país.
España afronta desde este martes 21 de julio uno de los episodios meteorológicos más importantes del verano. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado el inicio de la tercera ola de calor de 2026, un fenómeno que afectará a gran parte de la Península y Baleares y que dejará temperaturas superiores a los 40 grados en numerosas provincias. El episodio llega acompañado de aire muy cálido procedente del norte de África, polvo en suspensión y un importante incremento del riesgo de incendios forestales. (El País)
La noticia no solo tiene interés meteorológico. Millones de ciudadanos buscan estos días respuestas prácticas: cuánto durará la ola de calor, cuáles serán las comunidades más afectadas, qué riesgos supone para la salud y cómo pueden protegerse las personas más vulnerables. El calor extremo también tendrá consecuencias sobre el consumo eléctrico, la actividad agrícola, el turismo y la prevención de incendios, convirtiéndose en uno de los asuntos de mayor impacto para España durante esta semana. En un contexto en el que las altas temperaturas son cada vez más frecuentes, comprender este episodio ayuda a interpretar una realidad que afecta al día a día de toda la sociedad española. (El País)
¿Qué está provocando esta nueva ola de calor y qué zonas serán las más afectadas?
La AEMET explica que la situación está provocada por la llegada de una masa de aire muy cálido y seco procedente del norte de África, favorecida por un potente anticiclón que dificulta la entrada de aire más fresco desde el Atlántico. A este fenómeno se suma la presencia de calima en algunas regiones, lo que reduce la calidad del aire y aumenta la sensación térmica. Según las previsiones oficiales, el episodio comenzó este martes 21 de julio y se prolongará, al menos, hasta el jueves 23, aunque algunas zonas del sureste peninsular podrían seguir registrando temperaturas muy elevadas durante el inicio del fin de semana. (Diario AS)
Las temperaturas más extremas se concentrarán en Andalucía, la Región de Murcia, Castilla-La Mancha, el valle del Guadalquivir, el valle del Ebro, el interior de Mallorca y diversas áreas del noreste peninsular. En algunos puntos se podrán alcanzar entre 42 y 45 grados, especialmente durante el miércoles y el jueves, considerados los días más críticos del episodio. Además, las noches seguirán siendo especialmente calurosas, con mínimas superiores a los 25 grados en numerosas ciudades, dificultando el descanso y aumentando el riesgo sanitario para personas mayores, niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas. (RTVE)
Aunque el calor será el protagonista, la situación también favorecerá la aparición de tormentas secas en zonas montañosas del Mediterráneo. Estas precipitaciones, acompañadas de fuertes rachas de viento y escasa lluvia, incrementan el peligro de incendios forestales, especialmente en áreas donde la vegetación acumula semanas de sequedad. Las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la evolución meteorológica debido al elevado riesgo que supone esta combinación de temperaturas extremas y baja humedad ambiental. (Cadena SER)
¿Cómo puede afectar esta ola de calor a la salud y a la vida cotidiana?
El principal riesgo está relacionado con la salud pública. Las altas temperaturas pueden provocar golpes de calor, deshidratación, agotamiento físico y un agravamiento de enfermedades cardiovasculares o respiratorias. El Ministerio de Sanidad y la AEMET mantienen activo su sistema conjunto de alertas por calor, que clasifica los municipios según el riesgo sanitario previsto durante varios días consecutivos. Este sistema presta especial atención a personas mayores, menores de edad, embarazadas y trabajadores expuestos al sol durante largas jornadas. (El País)
Los expertos recomiendan evitar actividades físicas intensas durante las horas centrales del día, mantener una hidratación constante, permanecer en lugares frescos siempre que sea posible y prestar especial atención a familiares o vecinos vulnerables. También recuerdan la importancia de no dejar nunca a menores o animales dentro de vehículos estacionados, donde la temperatura interior puede aumentar rápidamente hasta niveles extremadamente peligrosos. Estas medidas resultan especialmente relevantes durante episodios prolongados de calor intenso como el actual. (El País)
La ola de calor también tendrá efectos económicos y sociales. Se espera un incremento del consumo eléctrico por el uso masivo de sistemas de climatización, mientras que sectores como la agricultura, la construcción y determinadas actividades al aire libre deberán adaptar sus horarios para reducir la exposición al calor. Asimismo, el turismo interior y de costa experimentará cambios en los hábitos de visitantes y residentes, que concentrarán sus desplazamientos en las primeras horas de la mañana o al anochecer para evitar las temperaturas más extremas. (Cadena SER)
¿Por qué estas olas de calor son cada vez más frecuentes en España?
La repetición de episodios extremos durante el verano de 2026 ha reabierto el debate sobre la adaptación de España a un clima cada vez más cálido. Según datos de la AEMET, el primer semestre de este año ha sido el más cálido registrado desde que existen mediciones homogéneas, consolidando una tendencia observada durante la última década. Los expertos señalan que las olas de calor son hoy más frecuentes, más intensas y afectan a un mayor número de territorios que hace apenas unas décadas. (Cadena SER)
Esta realidad obliga a reforzar las políticas de prevención y adaptación. Administraciones públicas, comunidades autónomas y ayuntamientos trabajan en protocolos para reducir el impacto sobre la salud, mejorar la respuesta ante incendios forestales y adaptar infraestructuras urbanas a temperaturas cada vez más elevadas. El diseño de espacios verdes, refugios climáticos, sistemas de alerta temprana y campañas de información ciudadana forman parte de las estrategias que cobran mayor importancia durante cada verano. (El País)
Mientras tanto, los servicios meteorológicos mantienen una vigilancia constante sobre la evolución de esta tercera ola de calor. Aunque las previsiones apuntan a un descenso de las temperaturas a partir del viernes en buena parte del país, los especialistas no descartan nuevos episodios cálidos durante las próximas semanas. El seguimiento diario de los avisos oficiales seguirá siendo fundamental para que ciudadanos, empresas y administraciones puedan anticiparse a un fenómeno que ya forma parte de la realidad climática del verano español. (Diario AS)
El inicio de esta tercera ola de calor confirma que el verano de 2026 está siendo uno de los más exigentes de los últimos años para España. Más allá de las cifras de temperatura, el verdadero desafío consiste en minimizar los riesgos para la salud, proteger el entorno natural y adaptar la vida cotidiana a unas condiciones meteorológicas cada vez más extremas. Seguir las recomendaciones de las autoridades y consultar los avisos actualizados de la AEMET será clave durante los próximos días para reducir los efectos de un episodio que afectará a millones de ciudadanos en todo el país. (El País)